Dr. Pablo A. Méndez Lázaro

Dr. Pablo A. Méndez Lázaro

Dr. Pablo A. Méndez Lázaro

Dr. Pablo A. Méndez Lázaro

Investigador

Puerto Rico cuenta con una inmensa riqueza hídrica. Mientras que existen países alrededor del mundo donde sus habitantes se ven forzados a viajar millas y millas para alcanzar una fuente de agua potable, en Puerto Rico nos encontramos rodeados por el agua, dentro y fuera de nuestros límites territoriales. Sin tomar en cuenta el agua salada que baña nuestras costas, Puerto Rico goza de un sistema complejo compuesto por múltiples vertientes de agua dulce, desde nuestros ríos, quebradas y lagos, hasta las aguas prístinas que discurren por nuestros ríos subterráneos y se almacenan en nuestros acuíferos.

El abastecimiento de estas fuentes de agua dulce requiere de eventos naturales como la precipitación, y se ve afectado por otros procesos, tales como el aumento en temperaturas y la evaporación que lo acompaña. La noción de que el agua es un recurso renovable y, por ende, inagotable, queda suspendida, cuando tomamos en cuenta que el impacto humano, entre otros factores, puede causar daños difíciles de remediar.

Con eso en mente, el Dr. Pablo A. Méndez Lázaro, de la Escuela Graduada de Salud Pública del Departamento de Salud Ambiental en el Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, se dio a la tarea de explorar tendencias relativas a la precipitación y la temperatura climatológica en el área metropolitana de San Juan, especialmente en la cuenca del Río Piedras, con el propósito de auscultar las posibles repercusiones del cambio climático en los recursos hídricos de Puerto Rico.

“La disponibilidad de agua mantiene toda una cultura funcionando, todo un sistema económico que depende de ella, incluyendo industrias como la agricultura y la farmacéutica,” sostiene el Méndez Lázaro. “Por eso, no sólo necesitamos saber cuánta agua tenemos, sino cuánta tendremos en un futuro,” añada el investigador.

Según Méndez Lázaro, conocer los recursos hídricos con los que contamos y, posiblemente, estimar aquéllos con los que podremos contar en un futuro, es imprescindible para trazar planes socioeconómicos sostenibles que tomen en cuenta nuestra realidad ambiental.

El Dr. Méndez Lázaro, quien cuenta con un bachillerato en Geografía, una licenciatura en Geografía Física, una maestría en Ciencias Marítimas con enfoque en el manejo de zonas costeras, así como un doctorado en el Manejo de Recursos Naturales, particularmente los recursos hídricos, puntualiza en la importancia de desarrollar una mayor conciencia, a nivel comunitario, sobre el manejo de los recursos hídricos en la isla.

“Debemos crear una conciencia comunitaria en las personas que viven el día a día para que comiencen a apreciar nuestros recursos hídricos y a entender los principios de su consumo, de manera que podamos utilizarlos sosteniblemente,” señala Méndez Lázaro. El estudio dirigido por el Dr. Méndez Lázaro, titulado “Cambio Climático y evolución de las precipitaciones en las últimas décadas: zona metropolitana de San Juan y cuenca del Río Piedras”, forma parte del proyecto San Juan ULTRA (Urban Long Term Research Area, por sus siglas en inglés), auspiciado por la Fundación Nacional para las Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés) y el Servicio Forestal de los Estados Unidos. San Juan ULTRA tiene como propósito ulterior desarrollar estudios que arrojen luz sobre la situación social, económica y ambiental de la ciudad de San Juan, con el fin de promover su desarrollo sostenible.

Como parte del estudio, el cual se ha llevado a cabo en distintas fases durante un periodo de dos años, se han monitoreado continuamente diversas estaciones meteorológicas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) y estaciones hidrológicas del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), entre otras. De esta manera, se han podido recopilar datos sobre la precipitación y la temperatura en diferentes puntos geográficos de la zona metropolitana, para luego compararlos con los datos disponibles para décadas pasadas.

El proyecto ha contado con un equipo multidisciplinario, que ha aunado los esfuerzos de diversos miembros de la comunidad científica, educativa, así como agencias estatales y federales. La participación de estudiantes graduados del programa de Maestría en Salud Ambiental fue instrumental para el manejo de datos y estadísticas, así como el estudio de tendencias relacionadas a los datos recopilados.

El estudio apunta a que la temperatura mínima y la máxima han aumentado en San Juan, tomando en cuenta el periodo desde el 1955 hasta el 2009. Por otro lado, a pesar de que no se registró un cambio significativo en la precipitación anual, sí se han podido observar cambios en los patrones estacionales de lluvias: es decir, se ha observado una disminución en verano y un aumento en invierno, lo cual supone una inversión de patrones típicos, ya que el invierno se asocia con los meses secos.

Los resultados preliminares del estudio se harán disponibles una vez éste concluya en verano del 2012. El proyecto vislumbra adquirir una dimensión comunitaria a medida que los resultados se les hagan disponibles a las comunidades, ya sea a través de talleres, presentaciones, entre otras posibilidades.

Aparte del proyecto que dirige como parte de San Juan ULTRA, el Dr. Méndez Lázaro se dedica a ofrecer clases dentro del Departamento de Salud Ambiental, Recinto de Ciencias Médicas, sobre el manejo de zonas costeras y el ambiente acuático. Además, el científico forma parte de otras investigaciones relacionadas al manejo de recursos hídricos, incluyendo una en la Reserva Marina de Rincón en Tres Palmas que busca explorar el impacto de la calidad del agua en los arrecifes de corales en esa zona, así como una que desarrolla en conjunto con la Universidad de Salamanca y la Unión Europea, que busca estudiar los cambios en la superficie forestal y las respuestas de la escorrentía en la cuenca del Duero.